Un milagro, pero uno fácil

La victoria por la mínima del Southampton en el Liberty Stadium (0-1) deja a los sureños virtualmente salvados y a los galeses a punto de caer a la Championship. Mientras que a los de Mark Hughes les salen las cuentas, pues tienen un goal-average de +9 sobre el propio Swansea y +11 sobre Huddersfield, la situación es distinta para Carlos Carvalhal y David Wagner. Swansea y Huddersfield se juegan la última plaza de permanencia y ninguno confía en poder alcanzarla.

El Swansea necesita un milagro, pero uno no demasiado difícil. Uno de esos que pides con gran deseo como si sonase utópico pero que en realidad piensas que podría pasar. Y es que necesitan ganar al Stoke City, ya descendido y sin nada en juego, y que el Huddersfield pierda ante Chelsea, jugándose la Champions, y Arsenal, que querrá brindar una última victoria a Ársene Wenger. Ya está. No hay más cálculos que hacer. Si el Huddersfield consigue apenas un empate en las dos jornadas que le restan por jugar, será equipo de la Premier League. Dependen de ellos mismos, pero sus rivales son dos huesos de la competición.

Los de Wagner han vivido una segunda mitad de Premier muy distinta al primer tramo. Bajada de nivel de jugadores como Aaron Mooy y lesiones como la de Kachunga han acabado por condenar al Huddersfield a luchar hasta las últimas jornadas por mantenerse. El inesperado último empate en el Etihad les dio un punto que en esa zona es oro, pero tendrán que rematar la faena bien hoy en Stamford Bridge bien enfrente de Wenger.

El Swansea de Carvalhal, cuyas primeras jornadas al frente fueron una burbuja que no duró demasiado, esperará la ayuda de Conte y Wenger para poder seguir una temporada más en la Premier League y vivir de nuevo un Derby de Gales en la Primera División del Fútbol inglés tras el ascenso del archienemigo Cardiff City.