Tras Pellegrino, Hughes es el elegido

Cuando queremos hablar del Southampton siempre lo debemos hacer destacando su relación gestión financiera-resultados. Este año no podemos decir lo mismo aunque a principios de temporada se las prometían mucho en el Saint Mary’s Stadium. El equipo acabó en una muy buena octava posición sin sufrir mucho en liga. A ésto le debemos sumar que en el verano pasado el club del sur de Inglaterra vendió menos de lo habitual y se hizo con jugadores muy prometedores como Mario Lemina, Guido Carrillo o Wesley Hoedt. Y a ellos se les unió un Mauricio Pellegrino que con un equipo rescién ascendido como el Alavés, consiguió alcanzar una final de Copa del Rey.

La temporada empezó bien para el argentino, encandenó varios partidos sin perder y los fichajes daban muestra de su talento. Pero todo ésto no era más que un mero espejismo. Comenzaron los malos resultados, derrotas inexplicables contra rivales directos, eliminaciones en competiciones coperas. Y lo que dolió más a la afición del Sotton: la venta récord del zaguero holandés y estrella del equipo Virgil Van Dijk al Liverpool en el mercado invernal.

A partir de ahí el equipo no ha levantado cabeza y ha cosechado una única victoria desde entonces. La del 3 de febrero en el estadio del colista, el West Bromwich Albion. El futuro de Mauricio Pellegrino colgaba de un hilo, el último chance que le dió el club fue el de ganar el partido que enfrentaba el Southampton con el Newcastle de Rafa Benítez, un rival directo para obtener el objetivo de la salvación. Pero no fue así, al final de los 90 minutos el equipo de St James Park le propició un duro golpe al Southampton al derrotarlo por 3-0.

Éste resultado fue más allá de la paciencia de los directivos del Southampton, por éso el pasado lunes se oficializó la destitución del argentino como entrenador de la entidad de Southampton. Como consecuencia del despido de Pellegrino, la dirección del Sotton se ha puesto manos a la obra con el objetivo de encontrar el entrenador adecuado para su equipo. El elegido ha sido Mark Hughes. El galés, que disputó 52 partidos como jugador precisamente en Saint Mary’s Stadium, fue despachado como entrenador del Stoke City hace dos meses tras cinco años en el banquillo. Hughes dejó al Stoke colista de la Premier y los potters aún no han salido del bache. Si acaban descendiendo, y Hughes no logra salvar al Southampton, se convertirá en el primer entrenador de la historia Premier en descender a dos equipos en la misma temporada.