El (ansiado) día ha llegado

El ansiado día ha llegado. El Arsenal ha hecho oficial la marcha de Ársene Wenger a final de temporada tras 22 años en el banquillo del club gunner. El técnico alsaciano ha reconocido que es buen momento para abandonar el barco, pese a que el pasado verano firmó un contrato para las dos próximas temporadas, por lo que aún le restaría la 2018-2019. Esta marcha se produce en una de las temporadas en las cuales menos se ha hablado de su destitución, ya sea por ese año restante o bien por que la campaña no está siendo del todo mala. Las semifinales de Europa League alcanzadas y la derrota en la Final de la Carabao Cup tapan de alguna manera la deriva que vive el Arsenal desde hace unos años.

Es un día histórico en el conjunto londinense. Que Ársene Wenger es leyenda de este club no habría que recordarlo, pero a veces, quizás por su persistencia y su negativa a marcharse en temporadas nefastas, se nos olvida. En mi caso es una ansiada noticia, algo que llevo esperando durante muchos años. Y sí, puede ser que me salga del romanticismo futbolístico que supone que un entrenador esté al mando de un gran club durante 22 años, pero en mi caso creo que es hasta entendible. Yo no he vivido un Arsenal sin Wenger. Cuando nací, Wenger ya tenía problemas con la cremallera de su abrigo gunner. Cuando empecé a ver la Premier, coincidí con el Arsenal de los Invencibles, esa temporada donde el técnico francés era poco menos que un semi-Dios en Inglaterra. Pero todo acaba, todo se diluye. Los últimos años del Arsenal me dejan una sensación por la cual necesitaba ya un cambio. Necesito ver a este equipo con otra cara en el banquillo, con otro estilo sobre el terreno de juego, con fichajes que estén a la altura del club. Y sobre todo, con resultados que estén a la altura. Y eso es algo que Wenger no ha conseguido en los últimos años.

Es un momento extraño, pues pese a que lo lleve deseando un (largo) tiempo, me sentiré contrariado cuando en ese banquillo no se siente el alsaciano, por que yo no entiendo, no he visto, no concibo, un Arsenal sin Wenger. Pero hoy ha llegado el día, los de mi generación veremos por fin un Arsenal cambiado, con un lavado de cara que quien sabe si acabará por ensalzar a Ársene, todo depende de quien llegue y como lo haga. Wenger deja el Arsenal 22 años después y en un momento de bajón para el club, que en su etapa fue una vez el equipo más grande de Inglaterra, y otras muchas veces, el menos grande de los grandes de la Premier League.