Los exploradores argentinos del fútbol inglés

Encontrar argentinos jugando futbol fuera de su país es casi tan común como ver a George Best de fiesta. Sólo en las dos ligas más importantes de Inglaterra hay más de quince argentinos, pero eso no era tan común a finales de los años setenta.

La exportación hacia el Reino Unido comenzó después de la exhibición argentina (que acabó con el título) en el Mundial de 1978. En Londres se dieron cuenta que el mercado argentino era algo que valía la pena explotar y el Tottenham Hotspur fichó a Ricardo “Ricky” Villa y a Osvaldo “Ossie” Ardiles por una suma conjunta de 750,000 libras esterlinas.

“Al principio dudaban si íbamos a sobrevivir el invierno,”

Osvaldo Ardiles

«Es simple: quería jugar en Europa», dijo Ardiles, que sabe que en esa época los argentinos jugaban en España o Italia. «Pero Keith Burkinshaw apareció y nos trajo a Inglaterra.”

“Al principio dudaban si íbamos a sobrevivir el invierno,” continúa Ardiles, “y el concepto de ‘imperio’ estaba muy presente todavía. Si lo pensás bien, casi no había jugadores negros en Inglaterra incluso. Culturalmente, esto fue en gran medida una isla, muy insular. Pero no pensaba en todo eso. Solo jugábamos fútbol.”

AL PRINCIPIO DUDABAN SI ÍBAMOS A SOBREVIVIR EL INVIERNO

Villa recuerda que le costó adaptarse al estilo de juego: «Todo era balones largos, que nunca pasaban por el centro del campo y yo siempre había pensado que lo que debía ser era un mediocampista pensante. Pero no había tal cosa acá. Era difícil para mí, no apareció un lugar fácilmente. Trabajamos en ello mucho con el entrenador y, finalmente, un tipo de papel fue generado detrás de Garth Crooks y [Steve] Archibald: una especie de enganche.»

Osvaldo Ardiles jugó 311 partidos con los Spurs y anotó 25 goles antes de regresar a la Argentina, mientras que Ricardo Villa marcó 25 goles en 168 encuentros.

«Me gusta el juego inglés», dice Osvaldo Ardiles, cuya adaptación al juego fue más rápida. «Había un montón de centros, muchos balones al área, y para mí no era tan difícil de resolver.”

Ricky Villa hizo el gol más famoso de su carrera en el Replay de la final de la FA Cup de 1981 en Wembley contra el Manchester City. Por ese tanto se llevó el premio “Wembley Goal of the Century” (Gol del Siglo en Wembley) en el 2001. En esa misma final abrió el marcador al minuto 8.

Osvaldo Ardiles y Ricardo Villa ganaron dos Copas de la FA (1981 y 1982) con los Spurs y fueron añadidos al Salón de la Fama del equipo londinense. Estos exploradores argentinos abrieron el camino para todos los futbolistas latinoamericanos que siguieron su ejemplo.

Nota: Todas las declaraciones de los jugadores vienen de una entrevista que concedieron al diario inglés The Guardian y fueron traducidas por el autor.