La hora de Son

Harry Kane se ha lesionado. Esas simples cinco palabras tienen unas implicaciones futbolísticas muy importantes para un equipo del norte de Londres, el Tottenham, pero también para un equipo, la selección inglesa, que representa a la nación que ha inventado el fútbol. Hasta el momento no se sabe el alcance exacto de la lesión, siendo posibles diversos escenarios.

Si el daño en su tobillo resulta ser un esguince de grado 1, estará un mínimo de un mes de baja. Si fuese de grado 2, el tiempo para curar la lesión alcanzaría las 8 semanas. Y si, en el peor de los casos, tuviese dañados los ligamentos la baja se podría prolongar hasta las puertas del Mundial de Rusia.

Lo que está claro es que Kane se va a perder algunos partidos justo cuando la temporada entra en su fase decisiva y eso es un problema muy grave para los Spurs. Terceros en la tabla con 61 puntos, el objetivo de la campaña es clasificarse para la próxima Champions o, en el mejor de los casos,  superar al Manchester United y quedar subcampeones por segundo año consecutivo. Con la ausencia de su delantero estrella y buque insignia, la misión se antoja realmente complicada.

Mauricio Pochettino cuenta con una amplia plantilla con dos jugadores de garantías por posición excepto en… la delantera. Fernando Llorente es un jugador con experiencia y con buen nivel para salir desde el banquillo, pero a sus 33 años recién cumplidos ha dejado atrás sus mejores años. Puede aportar algún gol y minutos de calidad desde el banquillo pero no se espera de él que tire del carro en momentos como estePara eso ya está Heung – Min Son.

El surcoreano cumple su tercera temporada en el Tottenham en el mejor momento de su carrera deportiva. Llegado desde el Bayer Leverkusen en verano de 2015 sufrió para adaptarse en su primera temporada en la Premier. Aún así disputó un total de 42 partidos entre todas las competiciones, aportando 8 goles y dejando detalles de buen futbolista. Fue durante la temporada pasada cuando el atacante asiático destapó el tarro de las esencias marcándose un temporadón a nivel personal y llevando a su equipo al subcampeonato de liga. 21 goles en 47 partidos dejaron claro que estábamos ante un jugador de primer nivel, no en vano fue nombrado Mejor Futbolista Asiático de 2017

Y cuando parecía que había alcanzado su rendimiento máximo nos sorprende una vez más. Porque esta temporada está siendo uno de los mejores jugadores de Europa, palabras mayores. Sus diagonales desde la banda hacia dentro están haciendo estragos en las defensas rivales, que se ven impotentes para detener los avances de un jugador de 1.84 metros de altura dotado con una velocidad casi antinatural para alguien de su estatura. Está ofreciendo lo mejor de su repertorio, desde regates y desbordes por velocidad para centrar hasta pases filtrados o incluso remates de gol, casi siempre partiendo desde la banda izquierda.

A estas alturas de la temporada ya casi ha igualado sus cifras del pasado año. 44 partidos para 19 goles demuestran el nivel al que está rindiendo. Buscando en las claves de su buen juego, su entrenador las explica a la perfección:

Es un chico estupendo. Él disfruta del juego, es muy feliz jugando y se comporta como un verdadero profesional. Es realmente consistente y trabajador, trabaja muchísimo y el trabajo siempre da sus frutos. Es la clase de futbolista del que esperas que haga cosas alucinantes.

Como podemos ver, el argentino está encantado con su pupilo y no es para menos. Pero ha llegado la hora de la verdad para Son. Con la baja de Kane alguien tiene que ocuparse de marcar los goles y el surcoreano parece perfectamente capacitado para asumir el reto. A sus 25 años y en una plenitud física apabullante será el encargado junto a compañeros como Dele o Eriksen de que su club cumpla con los objetivos marcados.

Si logra junto a sus compañeros mantener o mejorar la tercera plaza podremos hablar de su definitiva confirmación como un futbolista de talla mundial. En todo caso, Kane podría volver a jugar en un mes si su lesión es leve. Si finalmente no se recupera y sus compañeros no lo consiguen no les podremos culpar. Son pondrá todo de su parte, pero Harry es Harry.