La historia de Roberto Firmino y su metamorfósis

Bobby, como lo llaman los aficionados de Liverpool, ha transitado una evolución impresionante desde sus comienzos en el fútbol. Quizás esta versión omnímoda no tenga un único padre creador, pero Jürgen Klopp es un gran artífice de la actualidad del brasileño. La experiencia lo fue dotando de distintos complementos técnicos y tácticos que hoy lo posicionan como uno de los mejores delanteros del mundo. Se sobrepuso al duro comienzo en Brasil, llegó a Europa tras una providencia inédita, pero no es tan valorado como merece en su país natal. Sigue siendo un desconocido para muchos, sin tanta prensa, pero irá al Mundial de Rusia como hizo siempre: silbando bajito entre las sombras, callando críticas y demostrando su amplio y vasto repertorio.

 

Roberto Firmino Barbosa de Oliveira es el nombre completo de este futbolista alegre y carismático. Nació en Maceió, capital del estado de Alagoas (costa este de Brasil), un 2 de octubre de 1991. Tierra de un verdadero crack, pues el Paraíso de las Aguas vio surgir a uno de los personajes más emblemáticos de la historia de la Selección Verdeamarela. Se trata de Mário Zagallo, quien conquistó 4 Copas del Mundo con la Canarinha (dos como jugador, una como entrenador y la restante como asistente técnico). Allí comenzó a jugar Bobby, en las arriesgadas calles del barrio Trapiche. Esta zona vermelha, como se la conoce en Brasil, es considerada una de las más peligrosas y violentas del mundo según un estudio de una importante ONG de México.

Su primer Club profesional fue Independente Futebol Clube de Alagoas, aunque no hay registros de partidos oficiales. Empero, cuando Firmino fue transferido a Liverpool, fue una de las cuatro Instituciones que cobraron derechos formativos del jugador. En 2005 recaló en el CRB (Clube de Regatas Brasil), ubicado en Maceió, con una particularidad: actuaba como volante central cumpliendo tareas defensivas. Sin embargo, esto tenía su razón de ser. En una entrevista con LiverpoolEcho, confesó que su posición preferida, de niño, fue la de lateral derecho o defensor central. Pero al darse cuenta que podía controlar la pelota con mucha tranquilidad, empezó a ubicarse por delante de los cuatro zagueros.

Firmino, el quinto de izquierda a derecha, con los colores de CRB
Firmino (arriba, cuarto de izquierda a derecha), posando antes de un encuentro con los colores del CRB.

Al margen de lo posicional, sus actuaciones dejaron perplejo a quien en ese momento era el dentista del Club, Marcellus Portella. Observando un enorme potencial en Firmino, exagerado para un equipo como Regatas, se convirtió en su amigo personal y agente. Lo llevó a probarse al São Paulo FC, pero desde el Tricolor no dieron el visto bueno. Donde sí lo aceptaron fue en Figueirense FC, causando una gran impresión en el técnico, Hemerson Maria. Marcó dos goles de chilena y bastó sólo una hora de fútbol para que lo fichen en el 2008. “Tiene una inteligencia fenomenal. Gambetea y tiene mucha visión del juego desde pequeño”, afirmó Portella en una entrevista para Globoesporte.

Bilú, ex mediocampista defensivo de Figueirense y compañero en ese entonces de Roberto, reveló en una nota que Firmino permanecía mudo, no hablaba con nadie y ni siquiera pedía la pelota. Aunque para Erasmo Damiani, Director Deportivo del Club en esa época, él siempre estaba con una mueca alegre en su rostro. “Incluso si le decíamos que no le íbamos a pagar un mes, su sonrisa era la misma, su expresión nunca cambiaba”. Era tan la introverción y timidez, que el entrenador Hemerson María contó una gran anécdota en el sitio Esportes Estadão: «Había varios chicos nuevos en el equipo, yo confundí su nombre y me quedé al menos dos semanas llamándolo Alberto. Hasta que un día, el preparador físico dijo que su nombre era Roberto. Para sacarme la duda, lo llamé ‘Alberto’, y él vino hacia mí. Cuando le pregunté su nombre, me dijo que era Roberto”.

Sin embargo, adentro de la cancha era atrevido, batallador y con la rudeza de un guerrero. Comenzó a actuar en una posición más ofensiva, como creador de juego pero sin pisar tanto el área de ataque. Obtuvo un gran desempeño en la Copa São Paulo de Futebol Júnior de 2009, donde disputó 5 encuentros y marcó dos tantos. Como consecuencia de esto, Arsenal y PSV Eindhoven empezaron a monitorear su situación, aunque fue el Olympique de Marsella quien quiso adelantarse: Le organizaron una prueba por un mes, pero al final desistieron de ficharlo.

Bobby celebrando un gol con la camiseta de Figueirense.

Entonces llegó el momento de su debut profesional. Fue el 24 de octubre de 2009, en una derrota 1-2 ante Ponte Preta. Bobby disputó 45 minutos de aquel partido, reemplazando a Toninho. Su primer gol llegaría el 8 de mayo de 2010, con un cabezazo certero que se metió por arriba del arquero Luiz, dándole la victoria al Figueira por 1-0 ante São Caetano. Ya con una base sólida, empezó a afianzarse en el equipo de Albinegro y desplegó sus primeras armas, que ayudaron a Figueirense a lograr el ascenso a primera división en 2010. En total, marcó ocho goles en 36 partidos y fue elegido el mejor jugador joven de la Serie B. Todo un premio para él, que empezaba a rellenar su currículum para repartirlos por toda Europa. Para los hinchas del equipo de Floranópolis, Roberto Firmino siempre que estuvo en cancha fue un jugador decisivo. “En el inicio fue discutido y dudábamos sobre su titularidad, pero conquistó su espacio y fue importante para el Figueirense”, respondieron desde la página Eu Sou Figueirense. Por el escaso tiempo que permaneció en el Albinegro, no llegó al rótulo de ídolo, sólo se llevó la insignia de un “buen recuerdo”.

Su arribo a Europa se consolidó de la forma más inesperada o insólita posible: a través del famoso juego de gestión futbolística, Football Manager. Lutz Pfannenstiel, aquel ex portero alemán que pasó 100 días en prisión, fue declarado muerto en un campo de fútbol y jugó en los seis continentes; era el encargado de observar jóvenes talentos en el mundo para el TSG 1899 Hoffenheim. En 2010, husmeando el icónico videojuego, descubrió una lista de futbolistas prometedores, publicada por un usuario en internet. En aquella terna, figuraba un joven brasileño de 18 años que le llamó la atención. Se contactó con el agente de Firmino (Eduardo Uram, comenzó a serlo desde 2009) y junto con el director ejecutivo del Club, Ernst Tanner, viajaron a la Florianópolis a poner la mira en él, en diciembre de ese mismo año.

“Fue extraño porque durante varios ejercicios, él se alejó sin ninguna razón aparente. Pero en lugar de enojarse, escuchó atentamente al entrenador y aprendíó la razón por la que lo había hecho mal. Eso me impresionó”, admitió Tanner. Sumado a sus condiciones técnicas, vieron en Bobby una capacidad de aprendizaje y perseverancia para progresar. Fue motivo suficiente para convencer al Club alemán, que desembolsó 4 millones de euros por la ficha del brasileño de 19 años. En enero de 2011, Firmino llegó al Hoffenheim por un monto que demandaba buenas actuaciones e inmediatas. Era una inversión riesgosa pero que valía la pena consumar.

“Nadie sabía mucho de él, pero los directores pensaron que podía ser lo que estábamos buscando. No causó gran impacto durante los primeros días. Pero luego trabajó muy duro y adquirió mucho de la mentalidad alemana haciendo trabajo extra y siendo muy disciplinado”, expresó Pfannenstiel en una entrevista para Independent. También lo describió, no como un jugador típico brasileño, sino como: “Un chico que tiene habilidades y atributos brasileños, pero su juego viene de esa mezcla con el estilo de juego alemán. Trabaja muy duro defensivamente cuando pierde la pelota”, cerró Lutz.

 Firmino y el festejo tras lograr la permanencia en la Bundesliga con Hoffenheim.

Su primera (media) Temporada fue suplente, siendo primer recambio y jugando por lo general como extremo derecho. Su primer coach, Holger Stanislawski, lo definió como un futbolista “increíblemente bueno tácticamente”. Disputó 11 encuentros y marcó 3 goles, un buen número como carta de presentación. Las dos siguientes tuvieron a Bobby como titular indiscutido, funcionando en todas las posiciones de ataque. Además, fue vital en la permanencia en 2013, anotando un doblete en el partido de ida de la promoción ante Kaiserslautern. Sin embargo, el despido constante de entrenadores, no le daba un escenario propicio para que brille en su máximo esplendor.

Ya en la campaña 2013-14, con un DT permanente (Markus Gisdol), Firmino tuvo el mejor desempeño de su carrera en el país bávaro. En 37 cotejos, marcó 22 tantos y aportó 16 asistencias. Ejerciendo exclusivamente en el centro de la zona de ataque, tanto como mediocentro ofensivo como de delantero, deleitó y encendió las luces de alerta de los gigantes de Europa. Se transformó en el jugador que más situaciones de gol creó (138) en las últimas dos temporadas. Pero la hora de partir fue en 2015, cuando Liverpool pagó una cifra abismal por él: 41 millones de euros, siendo la venta más cara en la historia del Hoffe.

Luego de la Copa América, disputada en Chile en 2015, el brasileño se unió a los Reds. Fue el quinto fichaje de Brendan Rodgers, quien caminaba hace tiempo por la cuerda floja. La situación no cambió y el noirlandés fue despedido el 4 de octubre de 2015. Cuatro días después, asumió el hombre más determinante en la carrera de Roberto Firmino: Jürgen Klopp. Los primeros meses de Bobby en Liverpool no habían sido buenos, dejando muchas dudas e interrogantes sobre la millonada invertida, que no se ajustaba a las exigencias de Liverpool.

El entrenador alemán, conocedor de sus actuaciones en la Bundesliga por su pasado en Borussia Dortmund, lo reinventó ubicándolo como delantero centro en una especie de falso nueve. Lo rodeó de futbolistas de buen pie e impuso un modo de juego que se adecúa perfectamente a sus habilidades: Hombres rápidos por las bandas para asistir cuando se tira atrás, mediocampistas de gran técnica para romper líneas con pases profundos, proyección de laterales para hacer el 2 vs 1 constante y presión en campo rival. Ahora, ese espíritu rudo de joven, lo usa para torearse con los defensores centrales. Porque de eso se trata su principal virtud como futbolista: puede jugar en todas las posiciones sin desentonar. «Si dependiera de mí, jugaría en cada rincón del terreno porque ese es el tipo de jugador que soy», afirmó hace un tiempo.

El abrazo fraternal de Firmino con Klopp, el gran responsable del momento de Bobby.

La llegada del alemán fue un regalo del cielo para él, la atmósfera perfecta para despegar y volar. Firmino fue pieza fundamental para que los Reds accedan a dos finales (UEFA Europa League y League Cup), aunque no alcanzó para levantar un trofeo. En la siguiente Temporada mantuvo su nivel, incluso mejorando sus actuaciones con una idea de juego más aceitada y en la presente, ya es un escándalo. Nivel Champions League, dejando atónito a cualquier rival y fulgurando en cualquier escenario. Su debut en la máxima competición continental, curiosamente ante su ex Club, TSG 1899 Hoffenheim. Se ubica tercero en la tabla de goleadores y se va codeando, sin pedir permiso, con los mejores del mundo. Tras la partida de su amigo, Philippe Coutinho, muchos pusieron en duda si ese hecho sería traumático e iría en deterioro de su rendimiento. Pero, muy lejos de hacerlo, ha roto todos los pronósticos. Conformó una ofensiva infernal con Sadio Mané y Mohamed Salah, siendo uno de los mejores tridentes de Europa.

Hoy en día, es uno de los jugadores más amados por los hinchas. Se topa con la madurez justa, en la cumbre de su carrera. Disipó todas las dudas que se habían cultivado en su debut y transformó los abucheos en aplausos. Dejó esa intermitencia que se apoderaba de él en tramos largos de partido, donde se ausentaba y era improductivo. Ahora, todo lo que toca lo convierte en oro, es capaz de tomar mejores decisiones y transmutó en un jugador polifuncional de una calidad excelsa. Sus intervenciones son lujosas y es letal adentro del área, con un apetito voraz tanto por el gol como para recuperar y asistir. Hoy, es el más participativo y, en reiteradas ocasiones, es el que toma la lanza en la adversidad.

En cada temporada, su piso son los 10 goles, también el doble dígito en asistencias y, además, registra más quites de balón desde su llegada que cualquier otro delantero. Conjuntamente, hasta hace unas fechas, tenía más robos de pelota que mediocampistas defensivos de la talla de Fernandinho, Pogba, Xhaka y Matic. “Quizás la gente no celebre tanto la recuperación de pelota como un gol, pero yo sí lo disfruto mucho”, reveló en una entrevista para Goal. Y vaya si será así, que la campaña pasada realizó más quites (58) que experimentados centrales como Gary Cahill, Laurent Koscielny y Jan Vertonghen. Se tejió una relación tan afectiva entre Bobby y Liverpool, que es difícil imaginarlo en otro sitio. Incluso llegó a rumorearse que el Club le ofrecería un contrato de por vida al jugador, a ese nivel llega la locura por Bobby.

 El saldo pendiente de Roberto, ganarse el corazón de los brasileños.

En contraposición a lo que vive en Merseyside, su deuda pendiente es la Selección. Tras su primera convocatoria en 2014, Firmino fue convocado regularmente, contando con la confianza de los entrenadores. Sin embargo, no ha podido ganarse el cariño de su país natal. Había sido bautizado como el nuevo “Alfonso Alves”, aquel delantero de paso por el Boro que desarrolló su carrera en el exterior. Muchas son las críticas para con él y la desconfianza sigue girando en la órbita de Firmino. Estas incertidumbres se olfatean más por una cuestión de ignorancia y lugar de procedencia que por experiencias pasadas como la de Giovane Elber o Sonny Anderson. Tal como asevera Erasmo Damiani, el trato injusto radica en que no proviene de un Club icónico de Sao Paulo o Rio de Janeiro: “No pueden aceptar que un futbolista que no haya jugado en esos lugares, lo esté haciendo brillante en Europa”.

Sin embargo, en los dos últimos años, ya han comenzado los arrepentimientos. Los paraguas se van abriendo a tiempo. Uno de los primeros en atajarse fue Neto, ex jugador de la Verdeamarela y hoy comentarista de fútbol. Escribió una columna en su blog llamada: “MINHAS SINCERAS DESCULPAS AO MENINO DO LIVERPOOL”, (Mis sinceras disculpas al chico del Liverpool), donde expresa su arrepentimiento por las duras críticas que había lanzado contra Firmino. Con el rendimiento de lujo en un gigante de Europa, ya son cada vez menos quien dudan de su calidad, pero aún siguen prefiriendo a Gabriel Jesús como acompañante de Neymar y Coutinho. Sin embargo, Tité, entrenador de la Selección brasileña lo confirmó como uno de los fijos que estarán en Rusia. Será un nuevo reto para el delantero de la sonrisa eterna, quien tarde o temprano, siempre (hasta ahora) deja boquiabiertos y callados a los escépticos.