Karius cierra el círculo en el Etihad

La vida da muchas vueltas y el futbol no es una excepción. A veces el capricho de la ruleta en la que vivimos tiene un objetivo y es difícil de parar. Sino quien le iba a decir a un Loris Karius de 16 años que no se preocupara, que después de 9 años iba a jugar de titular en esa portería del Etihad. Seguramente lo habría firmado con los ojos cerrados.

Portero fuerte, con envergadura y una psicología aún más potente, el no rendirse por bandera, o eso tuvo que hacer en el pasado cuando veía la imposibilidad de triunfar en un club que había puesto grandes esperanzas en él.

Cuando Karius llego a Inglaterra, lo hizo sólo, sus padres tenían su vida en Alemania. Un hándicap que pueden superar los más fuertes pero ojalá fuera el único. Su familia de acogida en Manchester no fue muy comprensible con un joven de 16 años que tenía algún dinero e intención de comerse el mundo, por lo que todo se torció un poco más. A eso ponle que para abrirte hueco tienes delante a los porteros que ya etaban en las categorías inferiores, a un Given que estaba dejando paso, pero un Joe Hart deseando triunfar en la élite.

No acompañaba mucho el entorno de Manchester y además una oferta para volver a casa que se hacía irrechazable y que finalmente, tras una cesión se hizo efectiva.

Ya los propios técnicos del Manchester City alababan las cualidades en los entrenamientos de este joven Karius del que sabían que iba a triunfar.

El capricho del destino hará que en el partido de Champions, un Karius transformado y llegando a las cotas que le exigía el Liverpool cuando le fichó, debute por fin en esa portería que se le negaba y nunca llegó. Nueve años después Loris Karius cerrará su círculo y será titular en el Etihad, en unos cuartos de Champions League, eso sí, defendiendo la camiseta del rival, la del Liverpool.