El peor momento de Paul Pogba

89 millones de libras trajeron de regreso a Manchester desde Turín a Paul Pogba, quien había abandonado Old Trafford sin dejar una libra en caja unos años atrás. La operación en términos económicos era un desastre pero en términos deportivos tenía mucho sentido, pues el centrocampista francés se había consolidado en Italia como uno de los mejores de su generación. En su temporada de regreso demostró que el dinero pagado por él era más que acertado. 51 partidos disputados y 9 goles, campeón de la Copa de la Liga y la Europa League justificaban casi por completo el desembolso.

Aunque la temporada pasada su rendimiento fue bueno, entre la prensa y los especialistas siempre se cuestionó si Pogba debería dar más nivel incluso. Con el arranque de la nueva temporada las esperanzas estaban depositadas en el francés y en Romelu Lukaku, amigo de Paul y flamante fichaje veraniego del United. Pero tanto uno como otro están rindiendo por debajo del nivel que al que les hemos visto los últimos años. A Lukaku le está costando encontrar puerta con regularidad y Pogba alterna partidos buenos con partidos realmente malos, desastrosos. Acostumbrado a jugar como interior en un sistema 5-3-2, Jose Mourinho le colocó como pivote o mediocentro defensivo al lado de Nemanja Matic y le está costando mucho rendir ahí, sobre todo esta temporada.

Está sufriendo especialmente a la hora de recuperar su posición tras pérdida, encontrándose desubicado siempre en defensa y con muy poca incidencia en ataque. Cuando el United está en fase ofensiva, Pogba, confiando en que Matic le está guardando las espaldas, abandona su posición para intentar abrir el campo, situándose cerca de las bandas en muchas ocasiones por lo que cuando los red devils pierden el balón el francés nunca llega a tiempo a su posición defensiva. 

Estas malas actuaciones no han pasado por alto para Mourinho, ya que Pogba no juega un partido completo desde el 20 de enero, llegando a ser castigado con la suplencia en el reciente partido contra el Huddersfield. Otras voces autorizadas en el fútbol como el escocés Graeme Souness se han sumado a las críticas. Souness ha definido el juego de Paul de la siguiente manera:

Pogba parece un niño corriendo detrás del balón en el patio del recreo

Y exculpa a Lukaku de su mal momento achacándoselo…a Pogba. Sostiene el escocés que si el francés no aporta nada en ataque es muy difícil que el belga consiga buenos pases para poder marcar.

Es notorio que la posición de pivote no le favorece en absoluto. Mourinho debería pensar en adelantar su posición para que juegue en la línea de tres mediapuntas por detrás del delantero, pero no parece que eso vaya a suceder, ya que la temporada pasada la posición del jugador era la misma y su rendimiento fue mejor que en esta. Tendrá entonces que repasar con Paul lo que es el posicionamiento defensivo y el repliegue.

Lo que está claro es que si el United quiere aspirar a hacer algo importante en la Champions necesita de Pogba a su mejor nivel, así que tanto el entrenador como el jugador deberán corregir los errores (tácticos básicamente) que están provocando que uno de los mejores jugadores de Europa esté pasando desapercibido. En torno a Pogba siempre ha habido mucho márketing y muchos focos que pueden deslumbrar a cualquier chaval de 24 años. Con todo el fútbol que tiene en sus botas sería una pena que se desperdiciara su talento por no saber adaptarse a una nueva posición dentro del campo.