«El dinero no da la felicidad, pero ayuda»

El fútbol es una batalla eterna entre grandes potencias buscando la gloria y saciarse con la siempre ansiada corona de campeones, tanto a nivel personal y de ambición, como económicamente. Aquí influyen mucho las ganas y motivación de los jugadores, pero sobre todo tienen una clara ventaja aquellos cuyo potencial económico es elevado.

No es nada nuevo, el propio Pochettino incluso en recientes declaraciones confía en la capacidad de su equipo para luchar con los grandes pero siempre mirando de reojo el presupuesto de unos y otros, así lo expresaba el entrenador de los Spurs:

«Ganar al Manchester City no es imposible, necesitamos empezar mejor la temporada pero por supuesto, es difícil. En el fútbol no solo se trata de dinero pero ayuda. Ayuda mucho. Es como la felicidad. En el fútbol no por ser multimillonario vas a ser feliz, pero seguro que ayuda mucho. Puedes trabajar de manera increíble y puedes tener ideas como entrenador pero después necesitas a los principales actores que desarrollen esas ideas y por supuesto, si tienes mejores jugadores tienes mejor calidad».

Desde el año 2000 se lleva generando esta disputa en querer asaltar el Big Four (Arsenal, Manchester United, Chelsea y Liverpool) y de hecho el Tottenham es uno de los que les quita el sueño a los dueños de clubes como los dos de Manchester o al propio Chelsea. En la era premier sólo 5 títulos de los 26 diputados han caído de lado del Big Four, sin embargo, el Manchester City, el Tottenham y el Everton parece que van rompiendo algo que empezaba a parecer una tradición en Inglaterra.

Meritorio cuanto menos lo de los Spurs que con un presupuesto paupérrimo, en comparación siempre con los grandes, cada año lucha e intenta llevarse un título que nunca han conseguido en temporadas premier. De momento el entrenador lo tiene claro, incluso mira más allá de sólo estar en el podio más arriba donde la copa te hace entrar de forma eterna en la historia. Seguiremos viendo esa batalla entre el poder y la ilusión.