Eddie Stobart, el Ferguson de las camisetas

En un ámbito tan peculiar como el del fútbol, la noción de tiempo se mide con un baremo diferente. La imagen de Sir Alex Ferguson perenne en el banquillo del Manchester United a lo largo de los años hace pensar que en Inglaterra no funciona lo efímero. Sin embargo, no se trata del ejemplo más longevo de unión en el fútbol inglés. Le supera la relación de sponsorización existente entre el Carlisle United FC y Stobart Group, quienes apuestan por una tercera década de vinculación.

Foto: oldfootballshirts.com
Foto: oldfootballshirts.com

Hay que remontarse a 1995 para ver una camiseta del Carlisle United con un patrocinador diferente. Conway Vauxhall fue el último sponsor que apareció en el pecho de los jugadores antes de que Eddie Stobart decidiera involucrarse con el club. Resulta prácticamente imposible encontrar otro caso similar. La lealtad entre ambas partes ha permitido que estén protagonizando el enlace de mayor duración en una Liga de Fútbol.

Red Fox tuvo el privilegio de ser la primera marca en ser testigo del nacimiento de una relación que traspasó los límites contractuales y se convirtió en amistad. Así lo demuestra el apoyo mostrado por ambas partes en los momentos complicados. El más reciente, cuando Edward Stobart falleció en la primavera de 2011. Murió a los 56 años por problemas cardíacos, tras haber transformado el negocio agrícola de su padre en una institución dentro del mundo de los transportes británicos. Carlisle era la ciudad donde había nacido, se crió, donde instaló sus negocios y seguía de cerca las proezas de su equipo. Era una persona querida a la que acompañaron cientos compañeros y decenas de camiones el día de su despedida. El Carlisle United FC estuvo representado por algunos miembros del club y por una corona de flores que le homenajeaba con un sencillo mensaje: “En memoria de nuestro gran apoyo”. El 3 de abril durante la final de la Football League Trophy disputada en Wembley ante el Brentford, los jugadores portaron brazaletes negros como señal de luto. La victoria conseguida gracias al gol de Murphy fue la mejor forma de agradecerle todo lo hecho por el equipo.

El Grupo Stobart ha participado activamente en las diversas acciones del club y en los momentos clave para ganar algunos trofeos nacionales. En 2010, con motivo del cuarenta aniversario de la compañía fundada por Eddie Stobart, compraron 4.000 entradas para el partido contra el Rochdale de Ligue One para repartirlas por el pueblo. La evolución de la empresa familiar ha quedado reflejada en las camisetas del Carlisle. Hasta 2007 aparecía el nombre completo: Eddie Stobart, salvo en el periodo comprendido entre 1997 y 2000. A partir de 2008 decidieron que Stobart representaba mejor a la sociedad en la que se había convertido. Posiblemente, aprovechando que la empresa había invertido en el Fondo de Propiedad Westbury e iba a comenzar a cotizar en el mercado de valores.

Foto: martinthecollector.com
Foto: martinthecollector.com

Aunque hoy día parece que Carlisle United y Stobart están completamente mimetizados, cuando iniciaron su trayectoria juntos la compañía quería poner su grano de arena en los diseños. Red Fox se vio obligada a emplear los colores distintivos de los camiones de Eddie Stobart en aquella equipación de 1995. El blanco apenas resaltaba frente al verde, rojo y ámbar. En poco tiempo se hicieron populares y la publicidad tuvo un éxito rotundo. La controversia fue más allá del estilismo de camisetas y afectó al escudo. Aquel curso adoptaron el nuevo, basado en el emblema de armas de la ciudad que reemplazaba al viejo zorro. Coincidía que el equipo acababa de ascender de división y quedaba patente la estrecha relación existente entre un equipo local y una empresa de carácter mundial. Fueron tres temporadas las que se extendió su uso. La primera, 95-96, que finalizó con el descenso, la siguiente con la promoción y estuvo presente en la final de la Auto Windscreens Shield en Wembley.

Este rompedor diseño fue empleado principalmente en los partidos en los que actuaban como visitantes. Quizás para distraer a sus rivales e incomodarles en su propia casa, ya que lo usaban incluso cuando los anfitriones no vestían de color azul. Hace un par de temporadas Le Coq Sportif revivió aquellos diseños noventeros en su regreso como patrocinador técnico del Carlisle United.

Los aficionados ven con buenos ojos una nueva década de unión entre ambas partes. Están orgullosos de la asociación con Stobart. Consideran que ayudó y fue decisivo para salvar al club de la extinción con sus fondos. Era fiel seguidor y así lo trasladó a quienes continúan gestionando la sociedad, que no han pensado en romper el acuerdo. Su nombre en el pecho y llevar sus colores en determinados momentos es la particular forma en la que el Carlisle quiere darle las gracias a Stobart Group.