«Creo que te he encontrado a un genio»

más de 100 años desde que se creó el futbol, han pasado miles de jugadores, unos han enamorado más, otros menos, unos han pasado de puntillas y otros serán recordados toda la vida, uno de esos jugadores es George Best.

George Best, nació el 22 de mayo de 1946 en Belfast, (Irlanda del Norte) con pasado como jugador de rugbi, le empezó a picar el gusanillo del futbol a los 12 años, donde comenzó a jugar en el equipo del barrio, Cregagh Boys’ Club.  A los 15 años, Bob Bishop, que era un cazatalentos del Manchester United , estaba de visita en Irlanda del Norte y vio a un joven George y no tardó mucho en darse cuenta del potencial del chaval , pronto mandaría un telegrama al DT del Manchester Matt Busby con la siguiente frase “Creo que te he encontrado a un genio”.

Un joven Best en sus inicios con el Manchester United

La primera vez que llegó a Inglaterra se volvió a Irlanda a los dos días, incapaz de soportar estar lejos de su casa. Pero el Manchester, consciente de la estrella que podría llegar a ser el joven Best, lo convenció, aunque no podían hacerle un contrato profesional por su edad, le contrataron como chico de los recados para tenerlo atado ante una posible salida a otro club.

Gorge Best en su segundo habitat natural, el bar

El Manchester cuidó  a la nueva perla del futbol británico con mucho mimo, dosificaron su entrada al primer equipo en un par de temporadas, pero el futbolista irlandés en poco tiempo se convirtió en un ídolo para los de Old Traford y llegó a eclipsar a la gran estrella del conjunto inglés, Boby Charlton.

El futbol de “El quinto Beatle” era distinto a todo lo que se había visto hasta entonces, rompía cinturas con tal facilidad que ni te podías dar cuenta, sus movimientos dentro del campo dejaban noqueado a cualquier entrenador, el jugaba donde quería y cuando quería, lo podías ver entrar por la banda derecha y terminar la jugada en la banda izquierda.

Su mejor etapa del de Belfast, fue desde 1963 y 1974, donde con el Manchester United consiguió la liga del 65 y 67. Aunque lo más importante que hizo, fue llevar al conjunto inglés a lo más alto de Euorpa. El escenario era Londres y el rival el por entonces mejor equipo de Europa, el todopoderoso Benfica de Eusebio. Con el partido empatado a uno y ya en la prórroga, Best recogió un balón en zona de nadie y tras regatear al portero, marcaria el 2-1. El partido terminó con victoria para los diablos rojos por 4-1 y el Manchester United, con George Best como bandera, rindieron su particular homenaje 10 años después a las víctimas de Múnich. Su actuación, por cierto le dieron el Balón de Oro. Aunque como anécdota quedará que nada más terminar el partido y levantar el trofeo, abandonó a sus compañeros y se marchó a celebrarlo a una cabaña de Liverpool con su novia, John lennon y Yoko Ono.

George Best jugando con Los Angeles Aztecs junto a Elton John en 1977

Ese fue el clímax de su carrera futbolística, después sus excesos con el alcohol y sus constantes deslices con mujeres y las salidas nocturnas, mermaron su estado físico y lo encaminaron a una trayectoria donde deambuló por numerosos equipos, aunque dejando algún gol para el recuerdo. En el año 1972 desapareció durante ocho días con su compañera de entonces, Miss Inglaterra, sin dar la mínima explicación, unos meses después vendería al “Sunday Mirrror” la exclusiva de su retirada con apenas 26 años. Luego se dedicó a dar tumbos por equipos ingleses ,irlandeses y escoceses , a los que le sumó su aventura americana.

Tras una vida plagada de salidas de tono y excesos, el ex futbolista moriría en el 2005 , tras fallarle el implante de hígado, días antes de su muerte , el tabloide británico News of the world  publicó una fotografía de Best a petición propia, mostrándole postrado en la cama, con lo que, como se relataba, era su mensaje final: «Don’t die like me» («No muera como yo»).