Barkley, un mediapunta para el dibujo ideal de este Chelsea

En un mercado de invierno dónde los millones recorren el mundo como regalos navideños, el Chelsea ha conseguido el que es, hasta ahora, el mejor fichaje de 2018. La calidad-precio de la contratación de Ross Barkley es extrañamente buena si atendemos a los tiempos que corren. En un fútbol en constante crecimiento económico, con traspasos cada vez más sobrevalorados, el Chelsea consigue cerrar a un internacional inglés, con todo el éxito por delante, por apenas 15 millones de euros.

Cierto es que Barkley ya pidió en verano su salida del Everton, pero en Goodison no aceptaron su marcha y ahora, cuatro meses después y sin jugar un solo partido más con los toffees, deja el club por una cifra irrisoria para marcharse al Chelsea. Y se marcha al Chelsea porque sabe que allí puede jugar, sabe que si recupera su mejor versión, la de hace año y medio, va a ser un jugador clave en el actual campeón de la Premier.

Porque el fichaje de Barkley significa mucho para este Chelsea. Es un fichaje que puede cambiar por completo el esquema hasta ahora utilizado por Antonio Conte, ese 3-4-3 que esta temporada no le está funcionando como la pasada. Ahora Stamford Bridge por fin tiene la figura de un mediapunta, tras dos años sin que esa posición apareciese por allí.

Con Barkley en plantilla, el entrenador italiano podrá variar sus planes de juego con mayor facilidad, no sólo de inicio, sino también durante el partido, algo de vital importancia para asegurar la reacción de su equipo ante una situación adversa. Del 3-4-3 actual, y suponiendo que ni Marcos Alonso ni Víctor Moses van a dejar de actuar como carrileros, es decir, que seguirá con tres centrales, Conte puede pasar a un 3-4-1-2. Seguiría con su tan deseada defensa de tres centrales, con sus tan amados dos carrileros y dos mediocentros, pero con la figura de Barkley por detrás de Morata y Hazard.

Un esquema perfecto sobre el papel. Hazard ha demostrado, cuando Morata ha estado en la enfermería, que puede actuar perfectamente como punta del equipo. Aporta movilidad, desborde y la clase que le viene de serie, mientras que Álvaro se siente más cómodo acompañado de cerca, no con un Kanté-Bakayoko a 20 metros. Por otro lado, no está siendo la mejor temporada ni de Willian ni de Pedro, que caerían al banquillo en este nuevo esquema blue, dónde Barkley sería el enganche entre la poblada defensa y el feroz ataque del Chelsea.

Posiciones idóneas para cada uno de los once jugadores que podría alinear Antonio Conte en este nuevo 3-4-1-2 que el fichaje de Barkley permitirá colocar. El único mediapunta de la plantilla ya ha llegado a Stamford Bridge. Y llega dispuesto a cambiar las cosas. Lo primero: el esquema.