Adiós a un jugador diferente: Joe Cole se retira

El 2 de enero de 1999 debutaba en un partido de FA Cup un jovencito  de 17 años, metro setenta de estatura, con la apariencia frágil y liviana de un extremo a la antigua usanza pero con toneladas de calidad en sus piernas. El 13 de noviembre de 2018, el mismo chico pero ahora con 37 años decidía colgar las botas tras una carrera futbolística plena.

Nacido en Londres en el año 1981, Joseph John Cole se unió a las categorías inferiores de la mayor fábrica productora de talento futbolístico en Londres, The Academy, la cantera del West Ham United. Destacó de tal manera que, a mediados de los años 90 Sir Alex Ferguson ofreció a los Hammers la cantidad de 10 millones de libras para hacerse con el prometedor joven.

Como ya hemos dicho, en enero del 99, Harry Redknapp le daba la oportunidad de debutar en el fútbol profesional en un partido de copa y pocos días después haría su debut en Premier, precisamente en Old Trafford.

Formaba parte, aunque ellos no lo sabían aún, de una generación de futbolistas, todos criados en el West Ham, que cambiarían la historia del fúbol inglés. Rio Ferdinand, Frank Lampard y Michael Carrick son ahora grandes leyendas del fútbol británico y los tres formaban junto a Cole un cuarteto de canteranos que aparecen únicamente una vez a lo largo de la historia de un club. Su temporada de debut finalizó con el único título que consiguió con el West Ham, la desaparecida Copa Intertoto.

A los 21 años se convirtió en capitán del equipo pero al final de la temporada 2003 se consumó el descenso del club a Championship. Cole decidió no ampliar su contrato tras cinco temporadas y fue traspasado al Chelsea, club donde viviría sus días de mayor gloria. Preguntado esta semana sobre su mejor recuerdo en el fútbol, declaró:

Ganar trofeos con el Chelsea fue particularmente especial para mí, esos recuerdos permanecerán conmigo para siempre.

En Stamford Bridge se reunió con su antiguo compañero Frank Lampard para lograr, en su segunda temporada en el equipo, el primer título de liga del Chelsea desde 1955. En 2006 fue convocado para jugar el Mundial con la selección y tras el torneo sufrió la primera de sus dos grandes lesiones, una fractura por estrés en los huesos de su pie. La segunda, una rotura de ligamentos en 2009 supuso un duro revés y mermó considerablemente sus capacidades físicas.

Dejó el Chelsea en 2010 , tras siete temporadas de gran éxito durante las cuales se proclamó tres veces campeón de la Premier , 2 veces de la FA Cup y ganó también una Copa de la Liga y una Community Shield. El momento más duro de su etapa como blue, aparte de las lesiones, fue la derrota en los penaltis en la final de la Champions League de 2008 frente al Manchester United.

En el club londinense los aficcionados le recuerdan como una de sus leyendas, casi a la misma altura que colosos como Lampard o Terry, se nota que su juego dejó una profunda huella en esa parte de la ciudad.

Firmó por el Liverpool, movimiento del que posteriormente se arrepentiría, declarando que no había logrado conectar adecuadamente con el club ni con sus aficcionados durante el poco tiempo que pasó en Anfield. Como ya hemos dicho, tras la cirugía en su rodilla Joe ya no era el mismo jugador y su fichaje levantó unas expectativas que nunca se cumplieron.

Debido a esto se marchó cedido al Lille durante la temporada 2011-2012. Su desempeño fue muy bueno, llegando a marcar 9 goles en el club francés. Regresó al Liverpool pero en enero de 2013 salió con la carta de libertad, esta vez una vuelta a los orígenes, a casa, al West Ham.

En temporada y media en Upton Park jugó la nada desdeñable cifra de 37 partidos, teniendo en cuenta sus limitaciones físicas y que ya superaba la treintena de edad. Tras finalizar su contrato firmó por el Aston Villa , club en el que disputó una temporada con un rol residual para acabar cedido y finalmente firmar definitamente por el Coventry de League One.

El Coventry fue su último equipo en Inglaterra ya que en 2016 decidió emprender una época de retiro dorado en Estados Unidos firmando por el equipo de Tampa Bay de la NASL americana, una especie de liga de segunda división.

Y finalmente se retiró.

Con 37 años y 20 temporadas de fútbol profesional a sus espaldas decidió que ha llegado el momento de colgar las botas, en sus propias palabras:

He sido increíblemente afortunado de jugar con los mejores jugadores de mi época e incluso más afortunado de poder llamar a muchos de ellos mis amigos.

La grandeza de Cole, a pesar de no tener un impresionante palmarés de títulos, es la del jugador diferente. Ponía la nota de color y velocidad a todos los equipos en los que jugaba, siendo capaz de desempeñarse con soltura en las tres posiciones de la mediapunta, ya fuera corriendo por la banda o creando problemas a los rivales por el centro debido a su enorme capacidad de conectar precisos disparos con ambas piernas, cualidad muy inusual. Era considerado como el mejor talento puro de Inglaterra y según Steven Gerrard, era tan bueno técnicamente como Lionel Messi. Esa última afirmación parece algo excesiva pero habla bien claro de las cualidades de nuestro amigo Joe.

Fue internacional durante 10 temporadas consecutivas, disputando las Copas del Mundo de 2002, 2006 y 2010.

Tras anunciar su retirada declaró que va a seguir vinculado al fútbol:

Quiero estar involucrado en este deporte, de hecho creo que tengo mucho que ofrecer como entrenador en el futuro. Poder poner mi experiencia al servicio de jóvenes jugadores que quieran cumplir sus sueños, como hice yo. Eso es lo que quiero hacer.

 

De sus palabras se desprende que ha disfrutado enormemente de su carrera, pero seguro que no tanto como aquellos que hemos tenido la suerte de verle en acción. Para los más jóvenes o para aquellos que no le conozcan, dejamos un vídeo que define bastante bien lo que era como futbolista. Conducción en velocidad, regate, disparo y gol. Ese era Joe Cole.

Se retira el pequeño londinense, el jugador más especial de toda una generación de grandísimos futbolistas británicos y el que más calidad guardaba en sus botas. Su frase de despedida más destacable:

Hay momentos clave en la carrera de todo jugador profesional. Uno de los míos llegó cuando era un joven jugador de la cantera del West Ham. Alguien más mayor, que estaba cerca del retiro, me dijo: Disfruta cada partido. Se van en un pestañeo y lo echarás mucho de menos cuando se haya ido

Ahora tú te has ido y te echaremos de menos, Joe.